Me cuentas qué pasa con tus palabras. No hace falta que sepas el nombre técnico de la pieza: para eso estoy yo.
Antes de tocar nada te digo lo que cuesta. El presupuesto es gratis y sin compromiso. Si no te encaja, no pasa nada.
Aparezco a la hora acordada, con el material que hace falta, y dejo tu casa como estaba. Sin destrozos ni suciedad.
No me voy hasta comprobar contigo que todo funciona. Me juego el nombre en cada trabajo, y eso se nota.